Tras años marcados por la guerra y por el impacto creciente del cambio climático, las comunidades rurales del norte de Etiopía buscan reconstruir sus medios de vida y recuperar la estabilidad. En este contexto, el pasado 6 de marzo se presentó oficialmente en Hawzen, en la región de Tigray, un nuevo proyecto que apoyará a la población de la woreda de Embaseneyti para fortalecer su resiliencia y mejorar sus oportunidades de desarrollo. La iniciativa está impulsada por la organización local Chain for Love for Human & Environmental Development (COLHED) y cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Manos Unidas.
El acto de lanzamiento reunió a autoridades locales, responsables de diferentes sectores públicos, líderes comunitarios y representantes de mujeres y jóvenes. Durante el encuentro se presentaron los objetivos del proyecto y se abrió un espacio de diálogo para coordinar el trabajo entre instituciones y comunidades, un aspecto clave para garantizar el éxito de la intervención.
El proyecto nace para responder a algunos de los principales desafíos que afronta la población de Embaseneyti. Muchas familias han visto debilitados sus medios de subsistencia como consecuencia del conflicto y de la creciente irregularidad de las lluvias. Ante esta realidad, la iniciativa promoverá una agricultura más productiva y adaptada al cambio climático, impulsará acciones para la gestión sostenible de los recursos naturales y fomentará nuevas oportunidades económicas, con especial atención al empoderamiento de las mujeres y a la participación de los grupos más vulnerables.

Durante la presentación, los participantes valoraron muy positivamente el alcance del proyecto y el impacto que puede tener en la mejora de las condiciones de vida en la zona. También destacaron el enfoque participativo de la intervención, que implicará a las autoridades locales, a las administraciones comunitarias y a los propios habitantes del territorio en las distintas fases del proceso.
Uno de los aspectos que generó mayor interés fue la transparencia en la gestión de los recursos. Según se explicó durante el encuentro, más del 88 % del presupuesto se destinará directamente a actividades sobre el terreno, mientras que una parte menor se empleará en costes administrativos, una distribución que los asistentes consideraron especialmente positiva.La jornada permitió además abordar algunas preocupaciones planteadas por los participantes, como la necesidad de garantizar una selección justa y transparente de las personas beneficiarias, asegurar la participación de mujeres, jóvenes y hogares sin tierra, y reforzar la sostenibilidad de las infraestructuras y servicios que se desarrollarán en el marco del proyecto. El equipo responsable explicó que se establecerán criterios claros de selección, comités participativos y mecanismos de seguimiento para garantizar la equidad y la transparencia.
El encuentro concluyó con el compromiso de autoridades y líderes comunitarios de apoyar activamente la puesta en marcha del proyecto. Si se desarrolla según lo previsto, la iniciativa contribuirá a mejorar los medios de vida, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y promover una mayor igualdad de oportunidades para las mujeres, apoyando así a las comunidades de Embaseneyti a avanzar hacia un futuro más estable y sostenible.