Cuando la música y la solidaridad se dan la mano, sólo pueden surgir cosas mágicas.
Y esto es lo que ocurrió anoche en el patio de columnas del Palauet Casades del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona, que se convirtió en un auditorio íntimo y acogedor, donde disfrutar del arte de Ricard Martí.
El joven y talentoso pianista hizo toda una exhibición, combinando maestría al piano con una inusual habilidad didáctica, explicando detalles históricos y técnicos de las piezas que iba interpretando.
Cerca de un centenar de personas gozaron de las interpretaciones de obras de Albéniz, Mompou, Rajmáninov y Gershwin.

Además, los beneficios de esta iniciativa servirán para impulsar un proyecto de empoderamiento femenino, que Manos Unidas y el ICAB acompañan en Bolivia, junto al socio local Centro Juana Azurduy.
Mireia Angerri Feu, presidenta-delegada de Manos Unidas Barcelona, agradeció al Colegio la colaboración con Manos Unidas, así como la cesión desinteresada de tan emblemático espacio.
Sobre el proyecto de Bolivia, quien conoció de primera mano, se expresó así: «Hace unos años, pude visitar este proyecto, y todavía hoy me conmueve la recuperación de estas mujeres y su fuerza vital».
El concierto contó con la asistencia de la decana del ICAB, Cristina Vallejo, y de la diputada de la Junta, Marta Domènech.