El pasado sábado 7 de febrero, Reus acogió la primera Cena del Hambre de la Campaña 2026 de Manos Unidas Tarragona, bajo el lema «Juntos en la mesa por la paz». El acto tuvo lugar en la parroquia de Crist Rei e incluyó eucaristía, proyección del vídeo de la Campaña 67 «Declara la guerra al hambre», cena solidaria y conferencia.
La celebración fue organizada por las parroquias de Crist Rei, Sant Joan Baptista y l’Assumpció de Reus, junto con la parroquia de Sant Vicenç Màrtir de Castellvell. Era la primera vez que la parroquia de Crist Rei organizaba una Cena del Hambre.
La misa, celebrada a las 20 h, fue especialmente significativa. En su homilía, el rector Joan Miquel de Rivas destacó ampliamente la labor de Manos Unidas, con palabras cercanas y muy pedagógicas que ayudaron a comprender el sentido de la Campaña. Tras la eucaristía se proyectó el vídeo de la Campaña 67/2026 en las pantallas del templo.
Posteriormente se celebró la cena, con una breve presentación inicial. Asistieron unas 89 personas, en un ambiente de fraternidad y compromiso. Los jóvenes de la parroquia prepararon y decoraron el local, contribuyendo de manera activa al éxito de la velada.
Al finalizar la cena se realizó una rifa solidaria con objetos donados por comercios y particulares, y seguidamente tuvo lugar la intervención de la invitada de Campaña, Silvia Alayo Dávila.
Durante su intervención, Silvia Alayo hizo un recorrido por la implementación de los proyectos de Manos Unidas en su país, poniendo especial énfasis en los talleres productivos en prisiones de mujeres. Subrayó que «gracias a Manos Unidas y a las personas que contribuyen, las ayudas llegan a países como Perú; quizá nunca llegarán a conocer a las personas a las que están ayudando, pero pueden estar seguros de que cada uno de ustedes forma parte de sus vidas».
Silvia Alayo es abogada especializada en Derechos Humanos y cuenta con una amplia trayectoria en proyectos de justicia social, género y defensa de los derechos humanos en Perú. Actualmente es secretaria ejecutiva de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS), desde donde impulsa procesos de incidencia social, acompañamiento comunitario y construcción de paz.
La recaudación se destinará a proyectos de desarrollo de Manos Unidas en los países del Sur, con el objetivo de garantizar derechos básicos como la alimentación, la educación, la salud y el trabajo digno, promoviendo un desarrollo humano integral, inclusivo y sostenible.
En la parte final del acto, la voluntaria Amparo Cavallé, responsable comarcal del Baix Camp, habló del relevo de las anteriores voluntarias, Eulàlia y Elena. Se realizó un emotivo reconocimiento por sus 30 años de servicio y dedicación como voluntarias de Manos Unidas en Reus, destacando que «durante todo este tiempo han sabido mantener viva la llama del compromiso solidario mediante la sensibilización y la organización, año tras año, de la Cena del Hambre». Se entregó un ramo de flores a cada una de ellas.
El encuentro concluyó con un ambiente de satisfacción y gratitud compartida. Las parroquias organizadoras y Manos Unidas Tarragona agradecen la participación y colaboración de todas las personas asistentes, voluntarios y colaboradores que hicieron posible esta primera Cena del Hambre de la Campaña 2026.